Archivo de octubre de 2006
Aullando a la LUNA
“Hola, me llamo Boby, y soy un perro muy afortunado.
Mi dueño me quiere tanto tanto, que por las noches me deja estar en el balcón de la casa para que pueda aullar a la luna durante toda la noche, es curioso porque mi dueño parece estar sordo, no me oye cantar a la luna y yo me pongo triste porque me gustarÃa que estuviese conmigo para que me viera como canto.
También me pongo triste porque los vecinos tampoco saben apreciar mis cantos, ya que nadie sale a la ventana a ver como canto, yo creo que son sordos como mis dueños, no saben apreciar el canto a la luna.”
Crónica de una madrugada del domingo.
Es increÃble como personas pueden dejar a sus mascotas encerradas en el balcón o terraza y esta mascota esté toda la noche aullando (en este caso es un perro) y no se despierten, como cuenta Boby en su crónica deben de estar sordos de verdad. Me ha tenido despierto toda la noche, pero mi problema es que no puede dirigirme a nadie ni al dueño ni a la policÃa por que no se donde está el perro. TendrÃa que dar todo un paseo por el barrio y buscar al perro.
Supongo que hay cierto tipo de gente en el barrio que lo cÃvico no entra dentro de su vocabulario, ya suficiente tenemos con encontrarnos con las defecaciones de los perros en la calle como para ahora sufrir de insomnio porque el perro esté aullando en el balcón porque al dueño le da la gana.
¿Hay gente que no asume la responsabilidad y el consiguiente respeto al civismo cuando adquiere una mascota? ¿La mascota sabe en todo momento donde se está metiendo? (Porque seguro que si tuvieran conciencia que en que según casas se meten saldrÃan corriendo).
Con esto no quiero meter a todos los dueños de mascotas en el mismo saco (yo tengo mascotas), pero sà dar un toque de atención a aquellos dueños que no saben lo que tienen entre las manos o no lo quieren saber.
Un vecino del barrio que sufre de insomnio.